Ingenuidad no era que yo creyera todo aquello que hiciste y dijiste,
ingenuidad era que tú mintieras tanto, porque a la vuelta perdiste.
Ingenuidad no era que yo te amara, y que te diera mi vida, sin medida.
Ingenuidad era que tú pensaras que con falsas promesas me quedaría.
Yo sólo daba la verdad y tú, mentira.
Toda mi vida te entregué y no supiste para qué!
Siempre cumplí lo que juré, tú no cumplías. Ingenuidad no fue creer,
tu engaño fue la ingenuidad
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